Reflexión sobre la superficialidad de los vínculos en estos tiempos.
Vivimos en una época en la que saludamos por inercia.
“¿Qué tal estás?” se ha convertido en una frase automática, vacía, casi una fórmula de cortesía que no espera una respuesta honesta. La mayoría de las veces, quien pregunta no tiene la intención —ni la disposición— de escuchar lo que realmente estás atravesando. Aunque no es así, siempre.
Y es que, en muchos contextos, mostrarte tal como estás resulta incómodo. No encajas en la rapidez del día a día si no respondes “todo bien”.; aunque no sea del todo cierto y realmente tengas de conectar y de sentir escuchada o escuchado. Hemos normalizado relaciones en las que el otro solo está presente de una forma superficial y evitamos cualquier profundidad que nos conecte con el dolor, la duda o el silencio del otro.
Las conversaciones profundas escasean. Los vínculos sólidos, también. Y más en este mundo rápido, donde parece que no existen los problemas cotidianos, de pareja, los problemas con hijos, con las amistades, los problemas mentales y más cuestiones con raíces aún más profundas.
Y esto no es casualidad.
La cultura del rendimiento, de la imagen, de la prisa… nos ha ido empujando hacia relaciones superficiales, donde no hay espacio para la pausa, ni para sostener al otro en su vulnerabilidad. Ya no sabemos mirar con atención, a preguntar con interés, a permanecer y a escuchar cuando la respuesta a la pregunta es: “no; no estoy bien”. 😞
Pero ¿sabéis qué buscamos todas las personas, en contra a lo que sobrellevamos todos los días? La CONEXIÓN, la conexión real entre las personas; es lo que nos hace seres humanos. Ser vistos, escuchados, sostenidos por el otro;….PERTENECER!! Y volvemos a la pertenencia, la base de la Disciplina Positiva.
Necesitamos sentir que hay alguien al otro lado que no solo pregunta, sino que realmente QUIERE SABER cómo estamos.
Desde Educar Reconectando, creo que es importante volver a humanizar las relaciones. Enseñar con el ejemplo a estar presentes, a mirar a los ojos, a no tener miedo a la vulnerabilidad del otro e incluso a la nuestra…
Que saludar no sea una formalidad vacía, sino una puerta a la posibilidad de un vínculo verdadero. ♥️
¿Qué opinas tú?, ¿opinas como yo u otra cosa? Me encantaría saber tu opinión, es importante para mi.
